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Frases <-.¸¸.·´¯)Ni alta montaña repujada de picachos y cornisas de dificultad extrema. Ni un mar insurrecto, bosquejado de olas agoreras. Ni mil leguas de desierto donde nadie se atrevió a escalar ni una duna traicionera, ni un pantano de arenas movedizas, con el peligro que ello conlleva…, hubiese impedido que yo, conocimiento de ti tuviera.
A veces la tristeza de morir sobre mí desciende incitándome a blanquear recuerdos y contar minutos. En mi pecho se condensa el aire y se vuelven morosos los latidos y hasta mis ojos escala alguna lágrima, a la que mis párpados vedan la caída.
Luego, a fuerza de mí, lentamente, salgo de esa oquedad a la que la zozobra me empuja, contra ella entablo duelo y, momentáneamente, venzo. Entonces, se bate en retirada el llanto y mis ojos se deshacen del viso rojizo que los cercaba y se incendian de esperanza.
¿Por qué pensar en la muerte y su llegada? ¿Por qué perder, en malsanas cavilaciones, tantas dosis de alegría si ella llegará pronto o tarde? Sabedores somos de sus ironías. Doctorados estamos en sus caprichos. Y cuando los días sin sol se sucedan, porque su sombra se apostó en mi frente, cuando ella se exhiba, inmisericorde, en mis andenes y quiera arrancarme de esta estación a la que tanto amo, sólo le rogaré que hagamos nuestro viaje a su país de tinieblas sin demoras, presurosamente, sin inútiles esperas. Cruzando puentes![]() Y pese a todo este dolor, el de la ausencia, el de la espera, el de la distancia, el de esta soledad que me oprime, pese a todos ellos, a la herida y a la cicatriz que deja, más triste sería no haber tenido noción de ti en absoluto.
No sé por qué, simplemente saber que existes me colma de luces la mirada, que he de velar para que no declame, a fuerza de brillos, tu nombre. Y hasta el cielo luce de perenne azul vestido, aunque celajes de lluvia lo corone. No sé por qué, en mi corazón, si estás, incluso en invierno afloran jazmines cual primavera, y cuando extraño por largo tiempo tu presencia, se me recubre de fuliginosos carámbanos. No sé si, de no haberte conocido, mi vida sería diferente, sólo sé que entre el duelo de añorarte y la aflicción que para mi pasión supondría el no saberte, me quedo con el bocado que en mis entrañas la nostalgia prende. |
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